Miky ha sufrido un accidente de tráfico y no recuerda nada, pero el hecho de recuperar la consciencia esposado en una comisaría no invita a pensar que sea un ciudadano modelo.
Y, mientras huye de una amenaza que solo él parece percibir, descubre que posee habilidades imposibles, para una persona común, y que domina varios idiomas. Cada recuerdo le va acercando a una verdad insoportable.
Además, para su desgracia, a medida que rellena esas lagunas de su memoria, conforme más se enamora de la mujer que le ayuda y se entusiasma con sus renovadas ganas de vivir, más monstruoso le resulta el pasado que va descubriendo.
Y, poco a poco, el tiempo se va agotando, así que, Miky, recuerda quién eres, por tu bien, recuérdalo pronto quién, porque, de lo contrario, te verás obligado a matar.