Naima vive en Waterland, al norte de Ámsterdam (Holanda). Cerca de la casa de nuestra protagonista se encuentra el bosque Echobos donde está el árbol de la vida; allí le gusta hablar con él mientras camina descalza alrededor y su amigo Noah la acompaña.
Su rostro es de tez marfil, delgada, con el pelo castaño con ojos azabache. Su forma de vestir con colores llamativos y lleva siempre una bandolera morada donde mete su móvil v un monedero pequeño. Ella es divertida y quiere dedicarse a la música y al canto; para ello, se quiere ir a estudiar a Madrid, aunque a su padre no le gusta la idea. Es muy obstinada y cabezota, hasta que no lo consigue no para. En cambio, Noah es responsable y quiere estudiar Medicina, consigue plaza en la universidad de Montreal (Canadá).
Su amistad se enfría a causa de la distancia y el enfado de Naima hacia él. Ululaya, amiga de ambos, conseguirá que no pierdan esa complicidad que tienen y que Naima todavía no ha descubierto porque su amor hacia Noah está dormido.
Un encuentro inesperado entre ellos, el árbol de la vida lleno de secretos contados y dos historias inacabadas que se merecen la oportunidad de un nuevo final.